Harry Potter y el prisionero de Azkaban

Título: Harry Potter y el prisionero de Azkaban

Autor: J. K. Rowling

Editorial: Salamandra

Voy a empezar –como dicen en España– con las pegas que le pongo al libro: cansan las repeticiones. Que HP es un niño diferente. Que asiste a una escuela de magia y hechicería. Que vive con sus tíos muggles. Que sus padres han sido asesinados por el temible Voldemort. Que él le ha dejado esa cicatriz en la frente, después de haber intentado asesinarlo también, cuando era apenas un bebé.  Y no es que desestimo el hecho de que el libro forma parte de una saga; acepto que es necesario reponer todos los datos necesarios para que el lector pueda  o bien retomar el hilo  habiendo leído el libro precedente mucho tiempo antes o bien disfrutar de esta lectura aunque no haya leído jamás los libros anteriores. Pero había otras formas de conseguirlo sin tener que estar recordando todo el tiempo (aun en los capítulos finales) este o aquel detalle. Una introdución, por ejemplo, como esas que agregan en las series (“en el capítulo anterior”), porque el lector que sigue la saga se siente un poco subestimado cuando el narrador cree necesario volver a explicar cómo se juega el quidich.

No termino de entender muy bien tampoco la relación con los Dursley. Por qué se siguen haciendo cargo de él si lo odian tanto. Por qué se toman el trabajo de ir a buscarlo a la estación cuando regresa de Horgwarts. Tampoco entiendo cómo Canuto logra sacar el dinero del banco  Gringott: él es un presidiario y encima retira la suma de una cuenta que no es suya.  Por último, aunque me encantó el viaje en el tiempo para salvar a Black, no terminé de entender todo el proceso. Si es una realidad paralela ¿por qué se entrecruzan los dos planos una y otra vez? ¿por qué no se salvaron Sirius y Buckbeak de entrada, si Hermione y Harry del futuro evidentemente ya estaban ayudando al destino a concretarse de cierta forma?

Sé que puse muchos “peros” hasta aquí. Sin embargo, debo decir que este, de los tres primeros, es el libro que más me gustó. Y aclaro que también me gustaron mucho los anteriores, cuyas reseñas también están aquí. 

La trama es genial. Sencillamente genial. La pluma de Rowling se nota más madura, más compleja, más acorde a un público juvenil antes que infantil. Los nuevos personajes alcanzan una gradación que acompaña muy bien el climax del relato. El profesor Lupin se vuelve más entrañable para el lector conforme avanzan sus clases, que cada vez son más dinámicas, lúdicas y divertidas. Rowling encuentra en él la vía de escape para esa imaginación envidiable que consiguió tanto en poco tiempo. Y esto se lo perdió la película: las clases del profesor Lupin son un privilegio del que solo disfrutan los lectores.

Eso sí: me doy cuenta de que el profesor Snape me gusta más en su versión fílmica. En el libro es casi una caricatura: ridículo de tan malvado. Cuando quiere alardear porque apresó a Black, verdaderamente da pena. Es evidente que en el guión cinematográfico se decidió despojar al personaje de este costado esperpéntico . Porque en el film Snape es muchas cosas: injusto, arbitrario y soberbio, pero sabe. Es un profesor que merece nuestros respetos, que saca del apuro a los alumnos (incluso a los protagonistas) con excelencia. Y en este sentido el personaje me gusta más, porque me resulta más ambivalente, más gris. Me deja más dudas y me mantienen en guardia: ¿hay que confiar en él o no? En el libro, en cambio, no. El lector está aquí y Snape en la vereda de enfrente. Nada de grises, y si no llega a ser del todo negro es porque destiñe un poco, porque es puro blabla y no logra estar a la altura de los grandes magos.

Rowling, seguís teniendo mis respetos. Otra vez me tuviste pasando las páginas sin poder abandonar la lectura. Otra vez me dejaste con ganas de más.

Para mayores de 15: el lector tiene que haber crecido tanto como Harry.

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2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Meli
    May 20, 2011 @ 00:48:56

    Oye, me gustó tu opinión del libro. Estoy totalmente de acuerdo con la representación de Snape en las películas, tiene su lado oscuro pero eso no lo hace un déspota, es alguien a quien se le debe temor, pero a la vez respeto, del sincero. En la película se pierde bastante la aventura de Harry al ir a Honeydukes donde es el sitio en que realmente se entera que Sirius Black es su padrino. Sin embargo de la película me encanta cuando Hermione le pega un puñetaso a Malfoy. Me parece que incluyeron varios de los incidentes del libro en la película de una forma que permite avivar el carácter de los personajes a pesar de que las partes a las que pertenecían éstos incidentes fueron omitidos en la película. Me parecieron muy entretenidos los dos, libro y película. Son diferentes y por eso no se pierde la magia de disfrutar de ambos.

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  2. solsilvestre
    May 24, 2011 @ 02:21:33

    Hola, Meli. Qué bueno que te gustó la reseña. Gracias por pasar por el blog y por tu cálido comentario. Un beso,

    Responder

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